Argentina – Week 39

Querida Familia,
Tengo un testimonio muy grande de la diligencia. El domingo en la iglesia, estaba triste porque ninguno de nuestros investigadores llegó a la capilla, y empecé a desanimarme. Después, me acordé de la escritura en Santiago que dice “el hombre de doble ánimo es inestable en todas sus maneras”, y me di cuenta que tenía que mirar hacía adelante y trabajar más diligentemente, más eficazmente, y con más ánimo y fe para que pudiéramos ayudar a la gente de Millamapu a entender la razón por la cual la casa de oración de Dios es tan importante y para que llegaran el domingo que viene. Bueno, salimos nuestro corto almuerzo con toda la urgencia y ánimo y fe posible, hablando con todos, tocando un montanazo de puertas, y buscando los escogidos. Él Señor nos bendijo muchísimo. Sé que la diligencia es seguir dando todo aún cuando podría ser fácil desanimarnos o darnos por vencido, y sé que el Señor nos bendice cuando somos diligentes. Estábamos en camino a una investigadora que habíamos encontrado el día anterior, y vimos un hombre trabajando en su patio. Le preguntamos si le podíamos ayudar, y empezó a decir que no porque era un trabajo sucio y estábamos vestidos de nuestra ropa formal. Empezó a decir en inglés que tenía otras creencias y parecía como si no tuviera interés. Le preguntamos a Sebastian de su inglés, y dijo que vivió en Los Estados Unidos y Australia por como un año. Nos pusimos a charlar, y empezó a preguntarnos unas cosas. Dijo que no podíamos entrar en su casa en el principio porque su esposa y él estaban teniendo problemas matrimoniales, y seguíamos charlando y enseñando a él allá en la calle. Con el tiempo nos preguntó si queríamos sentarnos afuera en unas sillas, y al hablar más, nos ofreció algo para tomar. Le explicamos la restauración del evangelio, y quedó impresionado. Nos invitó adentro para comer asado y conocer a su esposa, y al final dijo a su esposa, “Mari, siento que necesitamos el ayuda de Dios en nuestros matrimonio, y sé que necesitamos encontrar la verdad. Hoy, lo descubrí.” ¡Fue increíble! Estamos muy animados por nuestra cita con ellos esta semana para poder ayudarles y enseñarles de la felicidad que les puede traer el Evangelio de Jesucristo.
En la semana, estuve estudiando mucho el antiguo testamento y la función del don del espíritu santo. Leí en Reyes acerca de Elías, quien vio una tormenta, un terremoto, y un fuego, pero Jehová no estaba en ninguno de los tres. Dice después que vino “una voz apacible y delicada. Y cuando la oyó Elías, cubrió su rostro con su manto…”. Realmente sé que Dios nos habla por medio de la voz apacible y delicada, la voz de su Espíritu Santo. Me encanta que cuando la oyó Elías, cubrió su rostro para mostrar reverencia porque sabía que era la voz del Señor, y salió de la cueva donde estaba para escuchar al Señor. Sé que si nosotros tenemos esta misma actitud hacía los susurros del Espíritu Santo, siempre escucharemos la voz del Señor cuando la necesitamos, y que la reconoceremos. Esta semana tengo la meta de siempre hacer caso al Espíritu Santo para recibir la instrucción que necesitamos tanto como humanos y especialmente como misioneros. Sé que la mano de Dios está en esta obra, y cuando obedecemos su consejo y sus mandamientos y normas, siempre nos bendice con éxito.

Un abrazo,

Elder Hoffman

Dear Family,

I have a very big testimony of diligence. On Sunday at church, I was sad because none of our investigators came to the chapel, and began to get discouraged. Then I remembered the scripture in James that says “A double minded (in spanish says double humored or energied) man is unstable in all his ways” and I realized I had to look forward and work more diligently, more efficiently and with more courage and faith to help the people of Millamapu to understand why the house of God is so important and to arrive next Sunday. Well, we left our short lunch with all the urgency and courage and faith possible, talking to everyone, clapping a heap of doors, and looking for the elect. The Lord blessed us immensely. I know diligence is giving your all even when it could be easy to become discouraged or give up, and I know that the Lord blesses us when we are diligent. We were headed to an investigator we had found the day before, and saw a man working in his yard. We asked if we could help him, and began to say no because it was a dirty job and we were dressed in our formal clothes. He started to say in English that he had other beliefs and it looked as if he had no interest. We asked Sebastian about his English, and said he lived in the United States and Australia for a year. We got to talking, and we began to teach about many truths. He said we could not enter his home in the beginning because he and his wife were having marital problems, and we kept talking and teaching him there on the street. Eventually he asked if we wanted to sit outside on chairs, and talk more, and offered us something to drink. We explained the restoration of the gospel, and he was impressed. He invited us inside to eat barbecue and meet his wife, and finally told his wife, “Mari, I feel I need the help of God in our marriage, and I know I need to find the truth. Today, I discovered it.” It was amazing! We are very excited for our meeting with them this week to help them and teach them the happiness they can obtain from the gospel of Jesus Christ.

For the week, I was studying the Old Testament and the role of the gift of holy spirit. I read about Elijah in Kings, who saw a storm, an earthquake, and a fire, but the LORD was not in any of the three. He says after that came “a still small voice.” And when Elijah heard it, he covered his face with his mantle … “. I really know that God speaks to us through the still, small voice, the voice of the Holy Spirit. I love that when Elijah heard it, he covered his face to show reverence because he knew it was the voice of the Lord, and left the cave where he was to listen to the Lord. I know that if we have the same attitude he had toward the promptings of the Holy Spirit, we will ever hear the voice of the Lord when we need it, and recognize it. This week I have the goal of always listening to the Holy Spirit to receive the instruction we need both as humans and especially as missionaries. I know that the hand of God is in this work, and when we follow his advice and his commandments and rules, he always blesses us with success.

I love you all so much family! It´s so crazy to see you all growing and changing so fast! Don´t change TOO quick… (Just kidding, change is the reason were here on earth. (; ) Until next week,

Elder Hoffman

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